"Nos preocupa que el discurso actual lleve a diferenciar demasiado entre migrantes económicos y refugiados"
Eneida Alaiz es la responsable del programa d'Acollida Socio-lingüística de Migra Studium. Hemos querido hablar con ella porqué desde su experiencia, nos explique que acogida realiza Migra Studium, y como la actual crisis de refugiados que vive Europa repercutirá a medio plazo en la atención que estamos realizando. ¿En que consiste la acogida y la atención que ofrecéis desde Migra Studium y más concretamente des del programa que tu coordinas? El programa de acogida tiene diferentes dimensiones. Para nosotros es muy importante la primera acogida, que sería aquel primer contacto con la persona, para descubrir cual es su principal demanda y si podemos dar respuesta desde Migra Studium, con las actividades y servicios que llevamos a cabo. Es posible que la persona venga a Migra buscando formación, pero nos damos cuenta en ese momento que tiene problemas con la tarjeta sanitaria o con algun otro documento. Entonces lo que hacemos es dirigirlos desde aquí al servicio más adecuado para que pueda solucionar este problema. La acogida implica una escucha activa, no ofrecer de inmediato lo que hacemos sino estar muy atentos tanto a lo que se nos pide explícitamente como a aquella petición latente o no manifestada, que a veces sólo descubrimos después de un largo rato de conversación. ¿Qué servicios ofrecéis desde la acogida? El programa lo conforman las clases de lengua (castellana y catalana), informática y los cursos de formación laboral. Todas estas actividades, son llevadas a cabo íntegramente por nuestros voluntarios y lo que pretenden es que las persona vayan sumando nuevas habilidades para poder participar en la sociedad. A nosotros nos gusta más hablar más de "Espacio de acogida" que no de clases, ya que nuestra tarea es dar instrumentos para que las personas puedan moverse por la ciudad y así ser autónomas, sea a través de las clases u otras actividades. Pero intentamos sobre todo ser un "espacio", espacio de encuentro... Es desde aquí donde se puede trabajar la cohesión social. Estos días estamos viviendo en Europa una auténtica crisis de refugiados con mucho seguimiento por parte de los medios de comunicación. ¿Como habéis notado en Migra los últimos meses la afluencia de personas susceptibles de demandas de asilo? ¿De que países vienen? La verdad es que aquí en Migra aún no hemos notado una gran afluencia de personas demandantes de asilo. Sí que es cierto que en los últimos meses han llegado más personas, por ejemplo, de Ucrania fruto del conflicto que hay en aquel país. También más personas de Siria, más que antes, pero aún no nos ha llegado toda la gente que hemos visto cruzando la frontera de Hungría. Estas personas, por desgracia aún no han podido llegar. ¿Qué diferencia hay entre un refugiado y un inmigrante económico? ¿Diferenciáis vuesta atención? Este es un tema del que podríamos estar hablando mucho rato... Por lo que se refiere a nuestra tarea de acogida no queremos hacer grandes diferencias. La frontera tampoco es tan clara. Muchas veces, lo que consideramos un migrante económico es posible que haya sido una persona susceptible de refugio, pero que en el momento de su llegada, y teniendo en cuenta que España concede muy pocos estatutos de refugiados, no lo pidió. Es cierto que las personas que vienen de Siria, Ucrania, Afganistán... vienen de una situación muy extrema de conflicto y además no pueden volver a su pais de origen. Pero ¿qué pasa con una persona que viene de Nigeria, huyendo de la pobreza, engañada por mafias, haciendo un recorrido que a veces dura años por el nostre de áfrica y que llega aquí y se ve obligada a ejercer la prostitución porque es la única salida para pagar una deuda que tardará años en ser saldada? Y pienso en tantos otros casos de personas de otros países, como Afganistán, India, Costa de Marfil... Me parece que no podemos hacer distinciones cuando se trata en todos estos casos de un enorme sufrimiento. ¿Qué hacéis pero en el caso de personas susceptibles de solicitar refugio? Lo que hacemos es derivar a la persona al servicio o entidad más adecuado. Esto también nos ayuda a ver si personas de otros orígenes, pueden pedir refugio. Por otro lado, la persona refugiada necesitará también conocer la lengua del país, conocer sus caracterísiticas culturales, el contexto, el funcionamiento del mercado de trabajo... Y es por esta razón que la acogida no será tan diferente a las personas migrantes que ya viven con nosotros y llegaron hace algunos años... No obstante, sí que estaremos atentos para ver si se plantean nuevas necesidades. En Migra trabajamos para promover la cohesión social, por eso hemos de acoger la diversidad. Fijar-nos sólo en las diferencias, y empezar a establecer etiquetas entre las personas no ayuda a una sociedad cohesionada. Nos precupa que el discurso actual derive hacia diferenciar entre migrantes económicos y refugiados. ¿Qué es lo que podrá ofrecer Migra ante la previsión de acogida en Barcelona de centernares de nuevos refugiados? Pues continuaremos trabajando como hasta ahora, ya que nuestro trabajo no es un "sprint" final sino una carrera de fondo sin mucho ruido, pero que implica trabajar mucho cada día: dando a las personas que llegan a este país las herramientas necesarias. Continuaremos ofreciendo cursos de lengua y de formación laboral y estaremos muy atentos por si hemos de introducir cambios en nuestra acción para dar respuesta a las nuevas necesidades. Continuaremos siendo flexibles, seguiremos defendiendo los derechos de las personas, sean migrantes o refugiados. Ahora estamos a la espera, pero creemos que con la experiencia de estos últimos años podremos dar respuesta, seguramente reforzando el programa. Veremos... por ahora estamos a la expectativa. En Migra habláis siempre de crear puentes de encuentro y diálogo. ¿Crees que estos puentes estan ahora amenazados o continuan siendo sólidos? Hemos de trabajar para seguir construyendo estos puentes, y mucho me temo que nunca los dejaremos de construir. Lo importante es desde donde construimos, hemos de trabajar desde el encuentro, reconociendo nuestras diferencias, reconociendo al otro desde nosotros mismos y abrazando la dificultad que esto implica. Entrevista: Santi Torres